El Barça recibe la copa de la Liga y el Zaragoza se acerca a Segunda
Fallece Pepe Luis Vázquez, decano de los matadores y figura del toreo del siglo XX
La Audiencia Provincial de Madrid podría anular la causa que llevó a Blesa a la cárcel
Ancelotti pide al PSG que le permita “irse al Real Madrid” mientras Mourinho se marcha al Chelsea
Tras una permanente investigación de la zona y varias informaciones recibidas desde el pasado mes de noviembre, la Policía localizó una parcela en la Cañada Real donde se distribuía y vendía droga las 24 horas del día, con “turnos de trabajo” para suministrar los estupefacientes. La parcela contaba con dos viviendas, una de las cuales estaba “bunkerizada” y se encontraba protegida para evitar operaciones policiales; además, fuera de la parcela varios toxicómanos -los llamados “machacas”- vigilaban y controlaban la zona a cambio de sus dosis diarias.
Después de establecer un amplio dispositivo, y con el preceptivo mandamiento judicial, la Policía procedió a entrar en la vivienda, operación que requirió emplear la fuerza para derribar varias puertas blindadas y reforzadas que había en la casa. Cuando los agentes lograron entrar, los ahora arrestados arrojaron la droga a una estufa, aunque tanto las cenizas como los utensilios para su manipulación y distribución pudieron ser analizados, y dieron positivo en cocaína y heroína.
El búnker estaba diseñado como si fuera un comercio: la venta se realizaba a través de un ventanuco enrejado que, a su vez, daba a un habitáculo donde accedían los compradores, y que era utilizado como fumadero donde los toxicómanos consumían la sustancia adquirida.
Los agentes detuvieron a los responsables de la venta de la droga, además de a varias personas que realizaban tareas de vigilancia -que no dudaban en utilizar la violencia para proteger las actividades del clan familiar de narcotraficantes- y a un individuo arrestado meses atrás por su vinculación con el desarticulado “Clan de los Gordos”. También se han decomisado cerca de 500 euros en monedas y billetes de pequeño valor facial procedentes de la venta del estupefaciente.