Nº 1624 -  23 / IX / 2014 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

El Manantial

La quiebra de Grecia puede dañar a España

Pablo Sebastián
 

Alemania y los eurócratas de la UE han tensado la soga que ellos habían colocado al cuello de Grecia y el país heleno se acerca al momento de su “ejecución” o de quiebra oficial –la oficiosa ya la reconocen los mercados como tal- en pos de su probable salida del euro que es, probablemente, lo que buscaba Angela Merkel (y repetían varios de sus ministros) retrasando las ayudas de la UE con sus insoportables exigencias, y puede que para forzar una Europa a dos velocidades convirtiendo el caso griego en castigo ejemplar para los países que no acepten las directrices de Berlín.

Y mucho cuidado con el efecto del contagio de Grecia, que ayer derrumbó las Bolsas europeas en torno al 3,4 % (Madrid cayó un 3,9 %) porque España está en el ojo del huracán y el desafío de Rajoy a Berlín y a la Comisión con su objetivo de déficit del 5,8 % podría recibir un aviso o castigo paralelo. Y ello por más que lo ocurrido en Grecia le está dando a España la razón, porque no se puede imponer a un país un ajuste brutal que le impida crecer al tiempo que debe pagar por su deuda unos intereses excesivos que dejarán a los griegos en recesión durante los próximos 10 años, como poco, salvo que se vayan del euro e inicien su camino sin pagar a nadie, devaluando su moneda pero abriendo un sendero de lento crecimiento en su interior.

La intransigencia de Merkel a la hora de favorecer el crecimiento y de facilitar cortafuegos a las naciones del euro contra el ataque de los mercados, al tiempo que exige durísimos ajustes fiscales a las naciones que, como España, ya están en recesión, ha llevado a Grecia y ya veremos si también a Irlanda y Portugal (la frontera de España) a un callejón sin salida que puede tener unas funestas consecuencias para toda la zona euro. Y para España e Italia duras consecuencias en el corto y medio plazo si las primas de riesgo de ambos países (ayer situadas en torno a los 330 puntos) se vuelven a disparar y entramos de nuevo en el río revuelto y especulativo de los mercados que han olido la sangre griega y buscarán más en los países más débiles o comprometidos de la UE.

A pesar de los riesgos que vemos en Grecia, y precisamente por ello, el presidente Rajoy ha propuesto unos objetivos “realistas” para el déficit publico del 2012, que a buen seguro no han gustado en Berlín ni en Bruselas. Pero cualquier ajuste de mayor cuantía era llevar España de la recesión actual a la depresión en la que ahora vive Atenas. Ojalá haya acertado Rajoy con sus propuestas de “termino medio” (que Rubalcaba pretendía relajar aún más) y que el fuego que incendia el monte Olimpo no se extienda por el resto de la UE hasta nuestro territorio.

Pero mientras tanto una cosa es cierta, Berlín, París y la Comisión tienen muy graves responsabilidades en esta situación por causa de sus errores, intransigencias, pérdidas de tiempo y una falta de sentido de la Historia y de solidaridad. Y porque si no están en condiciones de ayudar a un pequeño país como Grecia, a la que pretenden presentar como castigo y aviso a todos los demás, al final lo que estará en juego no será la presencia de los griegos en el euro sino la supervivencia de la moneda de la UE y el riesgo de una grave crisis institucional europea que se extenderá por todo el ámbito internacional.

www.pablosebastian.com

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Aviso legal y contacto | Quiénes somos | Todos los derechos reservados © 2014

Portada Republica.com
Republica.com