Nº 1570 -  31 / VII / 2014 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

El Manantial

Rajoy desafía a Merkel en defensa de España

Pablo Sebastián
 

La democracia, la soberanía nacional y la dignidad de los Estados y de sus ciudadanos en una Europa que se dice democrática son mucho mas importantes que la pretendida “unión fiscal” de la UE. De ahí la importancia de la declaración hecha por el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en Bruselas donde lanzó  un órdago a la canciller alemana Ángela Merkel y a sus perritos falderos de la Comisión y el Consejo, Barroso y Van Rompuy, anunciando a la prensa –y no al Consejo de la UE- que España fija su objetivo de déficit para 2012 en el 5,8 %, frente al 4,4 % que pretendían la Comisión Europea y algunos líderes de la UE, encabezados por Merkel, con absoluto desprecio a nuestro país, e intentando meter la mano –como lo han hecho en Grecia, Irlanda y Portugal-, en la soberanía nacional española, a la que Rajoy hizo destacada referencia en Bruselas, frente a la entrometida y amenazante actitud de Merkel y la Comisión, a los que España había dado un aviso firmando “la carta de los doce” en la que se exige a la UE medidas de crecimiento y no solo de ajuste.

Estamos ante un momento crucial en el que no cabe un paso atrás y en el que el Gobierno del PP debe contar con el apoyo pleno del PSOE, si es que a Rubalcaba le queda un resto de responsabilidad y de compromiso nacional, y lo mismo deberían hacer el resto de fuerzas parlamentarias responsables para que en Berlín y Bruselas se vea que esté país no es cualquier cosa, que mantiene firme sus compromisos de déficit para 2013 (del 3 %), pero no que no está dispuesto a humillarse ante la canciller alemana como lo hicieron otros, ni a poner en riesgo la estabilidad nacional, y menos aún en los difíciles tiempos de recesión y partiendo de un déficit del 8,5 %  de 2011 como el detectado en las últimas semanas.

El comportamiento de la Comisión Europea con España de estos últimos días ha sido infame y ha excedido los poderes que a esta institución le otorgan los Tratados. Y ha estado muy bien que el presidente Rajoy haya dicho en Bruselas que a la Comisión ya le informarán de todo esto en el mes de abril, porque nadie en ese órgano europeo colegiado tiene potestad para exigir a España (como lo han hecho con desmedida chulería y malas maneras) que enseñe sus Presupuestos y nuevos planes de ajustes para 2012, en las fechas que convienen a estos eurócratas –Joaquín Almunia se ha cubierto de oprobio- como si ellos fueran los dueños y señores del Gobierno de España, del calendario político de este país y de las decisiones del Consejo de Ministros.

Tanto la canciller Merkel como la Comisión han reaccionado con sorpresa y virulencia al anuncio de Rajoy quien, ante la cerrazón de la canciller alemana y de la Comisión, se ha negado a informar al Consejo de la UE sobre su objetivo de déficit para 2012 en uso de sus prerrogativas, actuando desde la soberanía nacional y a la vez dejando a la Comisión en su sitio y sentados hasta el mes de abril. Y si la Comisión, por órdenes de Merkel, insiste en el 4,4 % allá ellos porque España no es un país cualquiera. Y si España tiene algún problema –por el ataque de los mercados- también lo tendrá la UE, empezando por Italia, nación que esperamos que esté del lado de Madrid en este desafío, a igual que otras naciones de la UE que ya están hartas del mangoneo de la señora Merkel y de la usurpación por Alemania –con la ayuda de la Francia de Sarkozy- de una pretendida “Presidencia ejecutiva” de la UE que no tiene, ni figura en los Tratados de la Unión Europea.

El aviso de “la carta de los doce” ha sido solo un principio, pero el desplante de España y la decisión de Rajoy exhibiendo, sin el menor pudor y complejo, la soberanía nacional es un asunto de calado que debe hacer reflexionar a Berlín si Alemania no quiere encontrarse con una situación muy comprometida. Y que se ande con cuidado Merkel y sus aliados galos ante la tentación de una fuga hacia delante con una Europa a dos velocidades, o algo así, porque se puede llevar una sorpresa. Para empezar en Francia, país donde el desafío de Rajoy a Merkel y la Comisión, en defensa de la soberanía nacional, se convertirá en arma arrojadiza durante la campaña electoral de los comicios presidenciales franceses.

Ahora lo que hace falta es que España (y Rajoy) no den un solo paso atrás -¡ni una décima! del déficit anunciado para 2012- para lo que sería bueno lograr el apoyo de la oposición en torno a esta decisión del Gobierno del PP. Hay mucho en juego y el país no está para bromas y menos aún para humillaciones de una canciller que se está llevando a Alemania todos los ahorros de Europa y no escucha a nadie, como si fuera la dueña absoluta de la Unión (tal y como lo hemos visto con los fondos cortafuegos de la UE). Pues que reflexione Merkel y que la Comisión Europea se olvide de  meter la mano en la soberanía nacional de este país –ni en ningún otro- porque se la quemará y los ciudadanos no lo van a consentir.

www.pablosebastian.com

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Aviso legal y contacto | Quiénes somos | Todos los derechos reservados © 2014

Portada Republica.com
Republica.com