Rajoy desafía a la CE y a Merkel con un objetivo de déficit para este año del 5,8% en lugar del 4,4%

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El presidente del Gobierno ha anunciado, en la rueda de prensa posterior a la cumbre europea de Bruselas, que el objetivo de déficit para este año será del 5,8%. “Vamos a cumplir con el techo de gasto la recomendación de déficit excesivo que nos hizo la UE”, ha añadido y ha explicado que la “reducción del 1,5 anual en el déficit estructural”. El presidente del Gobierno ha asegurado que el objetivo de déficit está dentro de la normativa y de la recomendación que se le ha hecho a España y ha rechazado que esto vaya a afectar a los mercados que, según él, están percibiendo que su Gobierno toma decisiones y hace reformas que ya están en marcha y plasmadas en el BOE, no simplemente anunciadas. Rajoy ha negado, además, tener algún problema con la Comisión Europea que reiteradamente le ha pedido que presente los Presupuestos y que se ciña al objetivo de déficit del 4,4% que había establecido para España. El jefe del Ejecutivo mantiene la fecha del 30 de marzo para la presentación de las cuentas del Estado. “A la Comisión le presentaré esta decisión en el mes de abril, que es cuando España ha de comunicar su plan de estabilidad, como a todos los demás”, ha zanjado el presidente. Rajoy ha proclamado su apuesta por la austeridad y la prueba, ha dicho, “es que yo pretendo reducir el déficit del 8,5% al 5,8%”.

 

Mariano Rajoy, que calificó el objetivo de déficit de decisión “sensata y razonable”, ha defendido que no se la ha comunicado ni a la Comisión Europea ni al resto de Estados miembros porque forma parte del ámbito “soberano” de España. El Gobierno, ha subrayado, se ha limitado a cumplir con el procedimiento “habitual”, esto es, la aprobación en el Consejo de Ministros del nuevo cuadro macroeconómico, el objetivo de estabilidad y el techo de gasto de los próximos Presupuestos, que se presentarán este año el 30 de marzo.

A continuación, ha indicado que el plan de estabilidad, “donde irá todo”, se presentará a la Comisión Europea en el mes de abril, para que sean evaluados en el mes de mayo, antes de que el Consejo Europea tome la última decisión en junio. “Lo que hemos hecho es cumplir los procedimientos, lo que hacen todos los países de la UE”, ha reiterado para añadir: “Vamos a ver qué presentan los demás”.

El presidente del Gobierno ha valorado como “malos” los datos del paro que se han conocido este viernes. Mariano Rajoy ha recordado que ya dijo que este iba a ser un mal año para el empleo y que las medidas que se están adoptando no iban a producir efectos inmediatos. Para conseguirlo, ha dicho, estamos intentando reducir el déficit y “tenemos que seguir en el futuro” máxime cuando el crecimiento de este año va a ser negativo y cuando tenemos un desvío de 2,5 puntos en el déficit de 2011.

Sobre el contenido de la cumbre que ha finalizado este viernes, “el objetivo es el crecimiento económico y la creación de empleo”, ha dicho Rajoy. Ha destacado el compromiso por la austeridad pero, además, se ha referido a la necesidad de medidas para el crecimiento, tal y como se recogía en la carta que varios dirigentes europeos enviaron a Bruselas antes de que se celebrara esta última cumbre.

El jefe del Ejecutivo ha destacado la firma del Tratado para la estabilidad, coordinación y gobernanza de la UE como un paso más en la construcción europea. Ha recordado que España lideró el compromiso para ajustar el gasto introduciendo la regla en su Constitución y se ha manifestado “muy contento y muy satisfecho” de haber firmado el nuevo tratado.

El denominado Tratado para la estabilidad, coordinación y gobernanza de la unión económica y monetaria obliga a los firmantes a introducir en su Constitución o norma de rango similar una “regla de oro” que limite el déficit al 0,5% del PIB. Además, prevé sanciones casi automáticas para los países que superen el umbral del 3% del PIB. Pero la ratificación de esta nueva norma ya ha chocado con su primer escollo: el anuncio, por parte de Irlanda, de que convocará un referéndum. Dublín ya rechazó en 2001 el Tratado de Niza y en 2008 el de Lisboa en sendas consultas que se acabaron repitiendo.

En esta ocasión, Irlanda no tiene poder de veto porque el Tratado entrará en vigor cuando lo hayan aprobado 12 de los 17 países de la eurozona. Además, el Tratado prevé que aquellos Estados miembros que lo rechacen no tengan acceso a nuevas ayudas del fondo de rescate para países endeudados. Irlanda se beneficia en estos momentos de un plan de ayuda de la UE por valor de 85.000 millones de euros.

Las primeras consecuencias del nuevo Tratado ya se han hecho visibles porque tanto la Comisión como Finlandia y Suecia esgrimieron este jueves la nueva norma como argumento para negarse a relajar ahora el objetivo de déficit para España (que obliga a bajar del 8,5% al 4,4% este año), como pretendía el Gobierno. También la canciller alemana, Angela Merkel, ha advertido a su salida del Consejo Europeo de que “no tiene ningún sentido” flexibilizar los objetivos de déficit de España en 2012. Es más, ha asegurado que Rajoy le ha dicho que España se propone alcanzar estos objetivos.

En esa misma línea, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha señalado que “hay una serie de países que tendrán que seguir trabajando en la consolidación de sus presupuestos pero la Unión Europea tiene que seguir la línea que ha trazado”, y ha puntualizado que la situación en España no es comparable con la de Holanda y Bélgica. “Estos países tienen desafíos muy importantes en las próximas semanas”, ha añadido y ha asegurado que “los objetivos de reducción del déficit se tienen que mantener porque si no, ante los mercados, lo que ganas por un lado (el de crecimiento) lo pierdes por otro (el de la confianza)”.