El Bayer Leverkusen-Barcelona no fue modelo futbolístico. Medio tiempo fue más que aburrido. En la segunda mitad cambió el panorama. Ambos equipos impusieron un ritmo superior y el balón visitó las dos áreas. Nunca un encuentro con tan pocos disparos a gol ha producido tantos goles. El Barcelona tiró seis veces y marcó tres goles. Los alemanes lo hicieron en tres ocasiones y se anotaron uno.
El juego fue lento, premioso, sin chispa durante la primera parte. A cuatro minutos del final marcó Alexis su primer gol. Después, los germanos, que estuvieron metidos en su terreno, aprovecharon la primera jugada de peligro para batir a Valdés. Afortunadamente para el Barça, en el contragolpe, dos minutos después, volvió a tomar ventaja y de nuevo con Alexis. El resultado se cerró con un tanto de Messi, quien intervino constantemente, pero como viene siendo en las últimas jornadas. empecinado en penetrar por el centro de la zaga contraria en toques sutiles que acaban siendo despejados.
El toque no proporcionó la victoria a los barcelonistas. Fue al contragolpe cuando logró superar a la zaga germana. El juego barcelonista, cuando insiste en la penetración por el centro es más fácil de destruir. Cuando el adversario se creyó con fuerzas para propiciar algún ataque, el Barcelona encontró más espacios para el contragolpe y de ese modo resolvió el partido y, presumiblemente, la eliminatoria.
Guardiola alineó a Iniesta quien no participó a su nivel. Dejó en la grada a Piqué, según se cree por castigo y no por la baja forma que ha evidenciado últimamente y tampoco contó don Xavi con problemas físicos. Pese a ello se hizo con el triunfo.
El partido no fue para recordar. El Bayer es un equipo que no manda en su Liga y el Barcelona, aun con bajas, es muy superior. Se impuso porque, a pesar de su juego poco brillante, es muy superior al Bayer.
El jueves toca Liga Europa con Valencia, Athletic y Atlético. El Madrid queda para la semana siguiente.