Los clubes españoles, por falta de dineros, han reducido el mercado invernal a transacciones de escasa trascendencia económica. No ha habido fichajes deslumbrantes. Los grandes clubes ni siquiera se han asomado al balcón mercantil a ver el paisaje. Solamente sociedades con problemas en la clasificación han hecho esfuerzos por mejorar sus plantillas. En la mayoría de los casos ha habido acuerdos de cesiones.
No ha corrido el dinero con la generosidad de otros años. Esta vez han sido invertidos 10,3 millones de euros, 17,3 menos que en la campaña anterior. El Espanyol ha aprovechado los despidos del Neuchatel suizo para recuperar a jugadores como Uche y Víctor Sánchez y también la cesión de Coutinho del Inter. Al Granada le costará 300.000 euros la cesión de Henrique Almeida, jugador que desatacó en el Mundial sub-20. Zaragoza y Rayo tampoco han sido grandes inversores pese a sus necesidades futbolísticas.
El Villarreal, que en otras ocasiones fichó jugadores como Riquelme, Sorín y Cagna se ha limitado a incorporar al argentino Martinuccio, procedente del Fluminense brasileño. Es jugador joven y en el convenio está la posibilidad de ficharlo para próximas campañas.
El Villarreal ha intentado vender a Nilmar y no lo ha conseguido. El club jamás ha dejado de pagar un contrato y con el deseo de mantener la norma ha puesto en almoneda al brasileño jugador que, además, sin Rossi al lado, ha dejado de ser delantero brillante. Venderlo por 10 millones de euros es equilibrar el presupuesto.
La operación menos conocida del club villarrealense ha sido el hecho de que ha dejado marchar a ocho futbolistas del equipo de Segunda y ha incorporado jóvenes del Villarreal C que está haciendo buena campaña en Tercera. Marcos Gullón ha ido al Racing. Al club, como les ha ocurrido a miles de empresarios, le han fallado los ingresos comprometidos lo que le ha obligado a retrasar dos meses el pago de sus nóminas. Los impagos le crearon una situación nunca vivida.
La crisis se combate con austeridad. Los presupuestos se equilibran si solamente se gasta lo que se ingresa. Dentro de un año entrará en vigor el Juego Limpio Financiero y todos aquellos clubes que no presenten cuentas claras y tengan deudas perderán la categoría. La UEFA ya ha puesto algunas sanciones al impedir que clubes en concurso de acreedores participen en sus competiciones continentales.