El futuro está en China. El fútbol español mira hacia Pekín. Es el gran mercado del futuro. El Madrid ya planificó excursiones por el mercado asiático y otros clubes, como el Barcelona, también fijaron su atención en la capital china. El pasado sábado, el Villarreal lució en la camiseta una leyenda en chino y el Valencia acaba de firmar un contrato con una empresa de aquella nacionalidad, para que patrocine su camiseta, que estrenará esta noche en partido de Copa frente al Barcelona.
Esta temporada ha habido media docena de clubes que no ha podido contar con el patrocinio de temporadas anteriores y han dejado sus uniformes sin logo publicitario o han recurrido a subterfugios para demostrar que están dispuestos a firmar en cuanto les ofrezcan un contrato por poco entusiasmante que sea.
El Villarreal se quedó sin la publicidad del aeropuerto nonato de Castellón y salvó un poco los muebles con el uso de ropa deportiva de marca china. Las relaciones con aquel país se han incrementado y ya ha incluido un mensaje de un portal del país. Ha establecido relaciones con clubes para que vengan a España jugadores a entrenarse con su plantilla.
El Valencia ha buscado quien pagara por el pecho de sus futbolistas y, al fin, ha encontrado una marca china que le ha asegurado el contrato de media temporada aunque cabe la posibilidad de ampliarlo a la próxima.
Los extraños horarios de los partidos de la Liga nacional se programaron así porque Florentino Pérez reclamó la posibilidad de obtener más ingresos televisivos con contratos con televisiones de países como Japón, China y Corea, donde la afición al fútbol crece cada temporada.
El contrasentido de la idea televisiva ha radicado en el hecho de que el Madrid no ha jugado ningún partido a las doce de la mañana, que parecía el horario más interesante para la programación de aquellos países.
La crisis económica europea ha condicionado el fútbol español que ha visto reducidos sus ingresos en publicidad y mercadería y a causa de la mala gestión de los derechos televisivos sigue sin obtener dinero suficiente, y con reparto justo, a los clubes de Primera.
La búsqueda de mercados por explotar ha de ser necesariamente el terreno en el que se encuentren soluciones económicas. Al menos, para que los clubes españoles se endeuden un poquito menos. Si llega el maná lo consumirán antes de recibirlo. Es la costumbre.