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Lichtenstein (1923-1997) pintó este lienzo en 1961 y en él retrató a un hombre que mira a través de un hueco en una pared a la vez que pronuncia la frase que da título a la obra.
“Se trata de un trabajo seminal y un contragolpe a lo que hacían en la época los expresionistas abstractos. Tomó la banalidad y la incorporó a sus obras”, dijo a Efe el experto, que agregó que en la actualidad “la demanda de arte pop a ciertos niveles es insaciable”.
La venta de esta obra supone un récord de venta para el artista, señaló Christie’s, que recordó que este mismo trabajo salió a subasta en noviembre de 1988, cuando se estimó entre 800.000 y 1,2 millones de dólares y se adjudicó en 2,09 millones de dólares.
Otra obra de este mismo artista, la titulada “Ohhh … Alright …,” (1964), que corresponde a la imagen de una mujer nerviosa hablando por teléfono, alcanzó en noviembre de 2010 el anterior precio récord para una obra de Lichtenstein al ser vendida en 42,64 millones de dólares.
En esta misma subasta se vendieron también otras importantes obras de arte contemporáneo, como la gigantesca escultura de bronce realizada por la franco-estadounidense Louise Bourgeois (1911-2010), por el que su nuevo dueño pagará 10,72 millones de dólares, duplicando su estimación inicial de entre 4 y 6 millones de dólares.
Igualmente se vendió, aunque dentro del valor de estimación, una de las obras más emblemáticas y conocidas del arte pop, como la titulada “Four Campbell’s Soup Cans Images” elaborada por Andy Warhol (1928-1987) y que se adjudicó en 9,82 millones de dólares, y tenía un estimado inicial de entre 7 y 10 millones de dólares.