El Gobierno de Berlusconi se enfrenta hoy a una cuestión de confianza decisiva

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El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se enfrenta este viernes en la Cámara de los Diputados a la votación de una cuestión de confianza a su Gobierno, que en caso de no obtener la mayoría le obligaría a dimitir. Berlusconi ha escogido esta fórmula para comprobar si sigue contando con los suficientes apoyos en la Cámara baja para terminar esta legislatura. Está previsto que a partir de las 11.00 hora local (09.00 GMT) comiencen en la Cámara de los Diputados las declaraciones de voto de los partidos, que precederán a la votación, uno por uno, de los 630 diputados del hemiciclo.

A esta situación se ha llegado después de que el Gobierno no consiguiese el apoyo necesario para aprobar el texto sobre las cuentas del Estado de 2010, pues la ratificación se tuvo que suspender al producirse un empate de 290 votos a favor y 290 en contra en la votación del primer artículo. Un empate que se produjo debido a las numerosas ausencias en las filas de la mayoría y a llamativas abstenciones como la de su ministro de Economía, Giulio Tremonti, y la de su socio, el líder de la Liga Norte, Umberto Bossi.

Asimismo, contribuyó al empate el plan urdido por la principal formación en la oposición, el Partido Demócrata (PD), que dejó pensar que había numerosas ausencias entre sus bancos para después entrar en masa en el momento de la votación, sorprendiendo a la mayoría, que hasta el momento creía que contaba con el apoyo necesario para hacer pasar el texto. Por todo ello, los miembros del Gobierno afirmaron que se trató de un “incidente técnico” y el ministro de Exteriores, Franco Frattini, aseguró que el Ejecutivo logrará superar la cuestión de confianza sin problemas e incluso con más votos de los previstos.

Berlusconi compareció ayer ante la Cámara de los Diputados, en una sesión en la que no tomaron parte los miembros de la oposición, para solicitar la confianza al hemiciclo en un discurso en el que pidió ser respaldado “ante la falta de una alternativa creíble para defender al país de la crisis”.

El primer ministro destacó que “solo si falla la cuestión de confianza se debe ir a las elecciones, como indican las bases de la democracia. No hay alternativas”, subrayó para alejar la hipótesis de un gobierno técnico.