José Blanco admite haberse reunido con Dorribo en una gasolinera pero niega el cobro de comisiones

blanco-50016.jpg

El ministro de Fomento y número dos del Partido Socialista, José Blanco, mantuvo varias reuniones con el empresario farmacéutico Jorge Dorribo, que le ha acusado ante la juez de haber cobrado comisiones a través de su primo Manuel Bran. Según asegura el diario El Mundo en su edición de este miércoles citando fuentes de la investigación, el  sábado 5 de febrero de este año, Blanco había acudido a La Coruña para la firma de dos convenios entre el Ayuntamiento de la ciudad y la empresa pública Adif que suponían la construcción de un paso inferior peatonal en la línea Betanzos-Ferrol y de una senda litoral entre las localidades de San Valentín y Maniños. Ese mismo día, Bran, primo político de Blanco, llamó al ministro desde su teléfono móvil (intervenido por orden judicial, según fuentes solventes), para decirle que el empresario Dorribo quería hablar con él.

“Todo un ministro”, relata El Mundo, detuvo su coche oficial en la gasolinera de Guitiriz (Lugo), para recoger discretamente a un empresario que poco después fue encarcelado por corrupción. Según admite José Blanco, Jorge Dorribo le pidió entonces que moviera sus hilos.

El diario cuenta que el empresario preguntó al ministro cómo iba el asunto de las subvenciones del Ministerio de Economía, a lo que Blanco respondió que iban bien. El empresario afirmó ante la juez que el ministro le dijo: “Si te portas bien conmigo, yo me portaré bien contigo”.

A renglón seguido, continúa El Mundo, Dorribo le pidió al ministro que agilizara las gestiones para la autorización de los medicamentos en unidosis, que el empresario había solicitado al Ministerio de Sanidad. Blanco, siempre según el diario, se comprometió a hablar de ello con Leire Pajín. El Mundo asegura que José Blanco ha reconocido al diario que recogió a Jorge Dorribo, el citado día, en la gasolinera y que este le pidió que hiciera las gestiones ante Sanidad. No obstante, el ministro niega haber atendido dicho requerimiento: “Yo no hice después ningún tipo de gestión ante el Ministerio”, fueron sus palabras a El Mundo.

Dorribo ha asegurado a la juez que instruye la causa por la Operación Campeón, Estela San José, que mantuvo otras reuniones con el ministro, algunas en casa de otro de los imputados, Javier Rodríguez, y que pagó facturas infladas en efectivo a Manuel Bran, propietario de la empresa Electricidad Espiñeira y Bran, que tenían como destinatario al ministro José Blanco.

José Blanco negó, en la noche del lunes y a través de un comunicado, haber cobrado cantidad alguna del empresario Jorge Dorribo y anunció que llevará a los tribunales sus acusaciones, después de que El Mundo publicara las primeras revelaciones sobre la declaración del empresario ante la juez.

Según declaró Dorribo a la juez, el ministro y número dos del PSOE hizo gestiones ante Hacienda para que la Dirección de Ayudas Regionales subvencionase con 467.267 euros a sus empresas, y también utilizó sus influencias ante el Ministerio de Sanidad para que acelerara los permisos administrativos para la comercialización de los productos conocidos como unidosis. El empresario declaró que el ministro le había indicado que debía contratar los servicios de dos empresas: Proitec, y Electricidad Espiñeira y Bran.

La primera de ellas es una compañía que se dedica a la consultoría y la realización de estudios. De hecho, ha sido esta sociedad la que ha realizado los informes ante la Xunta para que a Dorribo le concediesen las ayudas públicas. Sus dos copropietarios, Carlos Monjero y Javier Rodríguez, también fueron detenidos en el mes de mayo en el curso de la llamada operación Campeón, iniciada a instancias del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y dirigida por la juez Estela San José.

La Operación Campeón

La primera pista de la trama que después se bautizaría como Operación Campeón, recuerda este miércoles El Faro de Vigo, surgió en una investigación por tráfico de drogas en Arousa. De las escuchas telefónicas para indagar un caso de narcotráfico saltaron indicios de un presunto fraude en subvenciones públicas. La sospecha inicial llevó a un nombre: Nupel, firma farmacéutica lucense, propiedad de Jorge Dorribo. Según los primeros datos de la Agencia Tributaria, los directivos de la empresa, presuntamente, “habrían montado una trama para obtener subvenciones destinadas al fomento de nuevas inversiones en empresas, contando para ello con el asesoramiento del Igape (Instituto Galego de Promoción Económica)”.

Concretamente, gracias a las intervenciones telefónicas ordenadas por la juez San José, se pudo comprobar que el empresario Jorge Dorribo, en conversación con uno de los investigados, presumía de poder lograr con facilidad ayudas de la Xunta, y se ofrecía a su interlocutor para conseguirlas.

En mayo, la juez ordenó la detención de Dorribo, de su esposa, de los copropietarios de la empresa Proitec, del director del Igape (Instituto Gallego de Promoción Económica), Joaquín Varela, y de su subdirector, Carlos Silva. Según fuentes de la investigación, estos dos funcionarios solían cobrar el 10% del monto de las ayudas ilegales que concedía el Igape. Normalmente, las empresas que recurrían a esa vía inflaban facturas y simulaban créditos y operaciones para que las subvenciones fueran mayores.

La trama de ayudas ilegales procede de la época del Ejecutivo de coalición del PSdeG y el BNG, partido que colocó al frente del Departamento de Industria a Fernando Blanco, ahora implicado por el empresario Dorribo en el cobro de comisiones. Durante el Gobierno de Feijoó, la trama ha seguido funcionando, aparentemente sin el conocimiento de los miembros de la Xunta.

La Operación Campeón se cobró el martes su primera víctima política en la persona de Pablo Cobián, el diputado del PP en el Parlamento de Galicia que dimitió tras ser vinculado por Dorribo con los pagos ilegales.