Valencia: Una cadena de despropósitos
Gallardón y Wert, “ultras” del Gobierno
De la “dación” al déficit para 2012
El realizador de “Solas” cierra con su adaptación de la novela homónima de Dulce Chacón la participación española a concurso mediante una película que desafía el sambenito de cine “guerracivilista” e incluye una espléndida interpretación de María León.
Con unos ojos que iluminan la pantalla y que recorren todas las gamas de la emoción, la joven intérprete se posiciona como gran candidata a la Concha de Plata a la mejor actriz por su papel de Pepa, alma de una pureza insólita que, en cambio, se debe a la fidelidad de una hermana presa por su vinculación al comunismo.
“A no ser que se desligaran de tu familia, todos tenían obligatoriamente que tomar partido. La otra opción era entrar en una amnesia colectiva o silencio, que es lo que pasó con la gran mayoría del país que tuvo, que hacerlo para poder sobrevivir”, explica el director andaluz.
“La voz dormida” -una de las tres cintas preseleccionadas para representar a España en los Óscar- pese a su solidez interpretativa y el mimo de un director que sabe dar credibilidad a todo lo que rueda, ha hecho derramar tantas lágrimas como acalorados debates sobre si realmente es necesario realizar una cinta más sobre el tema de siempre.
“¿No se deben hacer películas sobre la posguerra? Si dentro de dos meses no va nadie a ver la película, entonces no tenía sentido hacerla”, se ha defendido Zambrano en una entrevista con Efe.
El realizador sí vio algo nuevo en la novela de Chacón que le impulsó a rodar. “Para muchísimos presos y presas la cárcel era todavía una trinchera más y había que seguir luchando por la República y por las ideas. No había que aceptar la derrota y en las cárceles era donde más vida política había, una actividad increíble”, explica.
Los que perdieron hablan
En cambio, su visión desde el perdedor también ha sido acusada de maniqueísmo. “Es una película contada desde el punto de vista de los que perdieron con todas las consecuencias. Hablar de lo maniqueo o lo no maniqueo son puntos de vista de cada uno. Eso no ocurre cuando alguien ve una película sobre el Holocausto”, argumenta
“Como los nazis perdieron la guerra y la ganó el resto del mundo, se supo su nivel de crueldad y todo el mundo sabe que un nazi es mala persona. Pero en este país, como los que ganaron fueron ellos, estuvieron mucho tiempo y tuvieron el beneplácito de muchas potencias extranjeras, hablas de un facha y un falangista y, ‘ah, bueno, es que hay buenos y malos’”, concluye.