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Entre las equivocaciones del Ejecutivo de Zapatero, Rubalcaba ha reconocido que se debió haber frenado a tiempo la especulación inmobiliaria y haber reformado antes el sistema financiero. “Tuvimos ocho años para pinchar la burbuja (inmobiliaria) y no lo hicimos”, ha admitido.
El candidato ha asegurado que no renegará de Zapatero después de haber estado en su gobierno: “Yo no voy a renunciar, ni me voy a esconder, ni voy a decir que yo no he estado allí e intentar que la gente olvide que fui ministro de Zapatero”. “No tiene sentido. Ni lo voy a hacer, ni lo quiero hacer”, ha añadido.
Rubalcaba ha dicho comprender la decepción de los ciudadanos que le reprochan que no desvele ya las fórmulas contra el paro que asegura que aplicará si llega al Palacio de la Moncloa.
Ha garantizado que sus propuestas serán “realistas” y que no pretenderá hacer ver a la gente que “mañana por la mañana se van a crear dos millones de puestos trabajo”.
“El líder soy yo”
Rubalcaba ha confesado sentirse “en el primer plano” del partido, pese a que Zapatero sigue siendo el secretario general. “En este momento, el líder del PSOE soy yo”, ha remarcado.
Ha opinado que las elecciones generales del 20 de noviembre no cambiarán la situación económica en España, ya que, a su entender, la salida de la crisis ya se atisba.
“La economía española, muy despacio, pero se está desperezando. Quedan momentos todavía complicados, pero la luz al final del túnel la estamos viendo”, ha manifestado.
Ha reiterado que habló en “distintas ocasiones” con Zapatero sobre la fecha del adelanto electoral, pero que la “decisión final” fue del jefe del Ejecutivo.
Rubalcaba, quien ha restado importancia a las últimas encuestas, ha abogado por una campaña en la que prime el debate y no el enfrentamiento. “Si el PP quiere insultar y enfangar, allá él. Que se lo explique a los ciudadanos. No voy a entrar en ese terreno”, ha anticipado. A su juicio, el PP “lleva cuatro años pidiendo elecciones y ahora que las hay, tampoco les parece bien”.
Sobre ETA, ha insistido en que “está más débil que nunca” y que si se hacen las cosas bien, “en poco tiempo” se verá su final.