Este famoso editor y super millonario Rupert Murdoch y su malvada pelirroja Rebekah Brooks van a acabar en un guión de Hollywood como los villanos de una película de James Bond porque lo suyo no era espiar los teléfonos de Camila Parker y el Príncipe Carlos para difundir luego en los tabloides esas guarrerías del tampax o los cuernos que le ponían a Lady Di, con el objetivo de vender periódicos y ganar dinero.
No, la trama que se va desvelando revela que Murdoch y la pelirroja habían penetrado hasta el primer despacho de la prestigiosa policía Scotland Yard y colocado hombres claves de la empresa de Murdoch, News Corporation, en el número 10 de Downing Street, la residencia del primer ministro David Cámeron, al que le huele el culo a pólvora porque el enredo y el escándalo no cesa de crecer y deja en evidencia que Murdoch, como el malvado enemigo de los espías de Su Graciosa Majestad, lo que en realidad quería era controlar el poder del Reino Unido. Y luego el de los Estados Unidos, hundiendo a Obama con la Fox TV y con The Wall Street Journal, para tener en sus manos todos el poder político, militar y financiero del mundo occidental.
Como el malvado Electra, el enemigo del Agente 007, el magnate australiano ha ido a por todas, y pero ahora está a punto de fenecer en el audaz intento de su doblete en pos de la caza y captura del poder anglo americano. Porque si la nueva investigación en marcha en USA prueba que los agentes de Murdoch investigaron a las víctimas de los atentados terroristas del 11-S en Washington y Nueva York, la Fox y el Journal los van a pasar canutas. Y el Partido Republicano y la banda del Tea Party, con Palin a la cabeza, se irán a hacer puñetas a la misma o parecida velocidad que puede que se vaya Cámeron de la jefatura del gobierno británico y del partido conservador si las cosas siguen como van.
Menudo golfo peligroso está resultando ser este abuelito tan temido en el mundo anglosajón que es Murdoch (al que mejor habría llamarle Mordor) y su famosa pelirroja Rebekah –solo nos falta por descubrir que eran amantes y practicaban escenas de sado masoquismo-, la que ayer fue detenida por Scotland Yard al mismo tiempo que dimitía el jefe de dicha policía, una vez que se supo que recibía regalos de los Murdoch, y había contratado para la central policial a uno de los jefes del famoso y ahora desaparecido News of the World.
El grupo de comunicación de Murdoch, News Corporation se está empezando a derrumbar y ya veremos hasta donde llega su declive, pero desde luego no está en condiciones de hacer editoriales edificantes ni de moralidad, ni de decir a nadie en Inglaterra, Australia o EEUU en cualquier parte del mundo lo que tiene que hacer o no debe hacer.
Y mientras tanto Aznar, el consejero de Mordor, prietas las filas, impertérrito agarrado a su doctrina fundamental de los principios y los valores que Mordoch, la pelirroja y otros directivos y muchos empleados de la News se han pasado por el arco del triunfo sin pestañear. Pero allí está Aznar, impertérrito, haciendo guardia ante los luceros a ver si ve pasar una fulgurante estrella fugaz o un meteorito que podría estrellarse contra la sede central de FAES, una vez que podemos imaginar que quien hace un cesto hace cientos. Y a lo mejor los espías de Murdoch investigaron su Consejo de Administración empezando por José María Aznar, porque este “viejo verde” y mirón, avaro de dinero y de poder ha demostrado ser capaz de cualquier cosa. Ha llegado incluso a presentarse sonriente en la casa de una niña que fue secuestrada y asesinada, y cuyo buzón de voz de su móvil registró News of the World, a pedir perdón a la familia, e imaginamos que también a hacer algún tipo de donación.
Menudo pájaro el abuelito Murdoch/Mordor. Y todavía tiene una cita pendiente con la Cámara de los Comunes, donde estaba citada la tan temida, por los parlamentarios británicos, pelirroja a la que ahora van a triturar, a no ser que –si la suelta Scotland Yard- les haga un streep trease físico e informativo enseñando todas sus beldades y sus maldades ante el asombro general del personal. Los que en Londres ha empezado a pasarse del té a la tila para no perder su famoso self control, porque mas de uno está a punto de estallar. Empezando por el pardillo de Cámeron que puede que todavía tenga un micrófono colocado en la chimenea de su salón.
Las revelaciones de escuchas ilegales de los periódicos británicos del grupo News Corporatión, de Rupert Murdoch -donde figura José María Aznar de consejero- está poniendo en evidencia algo mas y mucho mas grave que la sola corrupción de un periodismo delictivo que ha violado la intimidad de miles de ciudadanos ingleses de todas las clases sociales, e incluso la de las víctimas del terrorismo y la delincuencia. Hay mucho mas, el poder de News Internacional- la sociedad editora de la prensa británica de Murdoch, que dirigía la pelirroja Rebekah Brooks, detenida ayer por corrupción y escuchas ilegales, había extendido sus tentáculos sobre el gobierno de Reino Unido, el mundo de las financias y hasta sobre Scotland Yard