Al menos 14 muertos, más de 200 heridos y estado de alerta en Israel

Los enfrentamientos entre fuerzas israelíes y manifestantes palestinos han provocado hasta el momento catorce civiles muertos y han llevado a Israel a declarar del estado de alerta militar en sus fronteras con Líbano y Siria, en el marco del llamado “Día de la Catástrofe” o “Nakba”, la fecha que señala la declaración del Estado de Israel y el consiguiente exilio de gran parte de la población palestina en 1948.

nakbaLa tensión también es elevada en la Franja de Gaza, donde se tiene constancia de 60 manifestantes palestinos heridos, y en Qalandia (Cisjordania), con un saldo provisional de 150 heridos.

Los incidentes más graves han tenido lugar en las fronteras con Siria y Líbano. Al menos cuatro personas han muerto y treinta se encuentran heridas después de que el Ejército israelí abriera fuego contra centenares de refugiados palestinos que intentaban entrar en los Altos del Golán, territorio controlado por Israel, a través de la frontera siria por la localidad de Majdal Shams, según fuentes médicas consultadas por la Palestinian News Network.

El altercado también ha causado heridas de carácter leve al comandante de las brigadas israelíes del Golán, el coronel Eshkol Shukrun, que habría recibido el impacto de varias pedradas, según informó el diario israelí ‘Yedioth Aharonoth’. Otros tres israelíes han resultado heridos.

En la localidad libanesa de Maroun al Ras al menos 10 personas han muerto y más de un centenar han sido heridas por los enfrentamientos entre manifestantes pro-palestinos y el Ejército israelí. Se trata del incidente más grave entre ambos países desde la guerra entre Israel y Hezbolá de 2006.

“Agresión intolerable”

El primer ministro en funciones libanés, Saad Hariri, ha tachado el suceso de “agresión flagrante e intolerable”, mientras las fuerzas israelíes aseguran que los fallecidos se deben a la fuerza excesiva empleada por los soldados libaneses desde su lado de la frontera.

Para el primer ministro en funciones libanés, “el tiroteo israelí contra los pacíficos manifestantes supone una agresión flagrante e intolerable, y pedimos a la comunidad internacional y a la Fuerza Interina de Naciones Unidas (FINUL) que haga responsable a Israel por este crimen”, según declaraciones recogidas por el portal libanés Naharnet.

Hariri ya se ha puesto en contacto con el presidente de Líbano, Michel Suleiman, para discutir la evolución de los acontecimientos “y discutir las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los libaneses y defender la soberanía nacional”.

Sin embargo, el Ejército israelí ha hecho saber que las víctimas mortales del incidente en Maroun al Ras no fallecieron a consecuencia de los disparos de sus soldados, “sino más bien del Ejército libanés, que estaba disparando intensamente”, según informó el diario hebreo ‘Yedioth Aharonoth’.

Según fuentes militares libanesas a la cadena Al Manar, sus tropas estaban disparando al aire “con el objetivo de garantizar la seguridad” de los manifestantes e impedir cualquier tipo de provocación contra la presencia militar israelí apostada en la frontera.

El Ejército de Israel, por su parte, también reconoce en su blog que sus fuerzas abrieron “fuego de advertencia” contra “varios alborotadores” que “intentaban atravesar la frontera e infiltrarse en territorio israelí”.

Los diez muertos de Maroun Al Ras convierten este incidente en el más sangriento de los últimos años entre ambos países desde el final de la guerra del verano de 2006 entre Israel y la milicia del partido chií libanés Hezbolá.

El pasado mes de agosto, cuatro libaneses –tres soldados y un periodista– y un militar israelí murieron en un enfrentamiento fronterizo, y que necesitó de la intervención del jefe de la FINUL, el general español Alberto Asarta, para desactivar, a través del diálogo, la tensión entre ambos Ejércitos.

La ayuda de la FINUL

El comandante de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), el general español Alberto Asarta, se ha comprometido a prestar toda la ayuda posible para poner fin al estado de tensión en la frontera entre Líbano e Israel, donde este domingo han muerto diez manifestantes pro-palestinos y otros 112 han resultado heridos por disparos presuntamente realizados por las fuerzas israelíes.

En un comunicado emitido este domingo, el general Asarta informó de que ya se ha puesto “personalmente en contacto con los líderes de todas las partes implicadas”, a los que ha pedido “contención para evitar nuevas víctimas en el sur de Líbano”, según la nota recogida por la agencia oficial de noticias libanesa, NNA.

“Es necesario tomar medidas concretas sobre el terreno y estoy seguro de que nuestros esfuerzos contribuirán a restaurar la calma y a evitar nuevos incidentes a lo largo de la “Línea Azul” (la frontera entre Líbano e Israel)”, hizo saber el militar español.

La FINUL, en este sentido, “está preparada para aportar cualquier tipo de ayuda que las fuerzas armadas libanesas pudieran solicitar en el marco de la cooperación y la coordinación entre ambas partes, de acuerdo con la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.

Gaza y Cisjordania

En la Franja de Gaza, controlada por el movimiento islamista Hamas, al menos 60 manifestantes –incluyendo a mujeres y niños– han resultado heridos por los disparos realizados por un tanque israelí en respuesta a la marcha realizada por un millar de manifestantes hacia el paso de Erez, en la frontera norte de la Franja, según informaron fuentes médicas a la agencia palestina Maan.

Cisjordania, el territorio palestino controlado por la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas, tampoco se ha librado de la violencia. Más de 150 personas han resultado heridas, dos de ellas de gravedad, cuando el Ejército israelí ha procedido a dispersar con gases lacrimógenos y disparos al aire una manifestación en el puesto de control de Qalandia, que separa la capital cisjordana, Ramala, del territorio de Jerusalén Este, ocupado por Israel.

Otro incidente que podría estar relacionado con las manifestaciones por la Nakba tuvo lugar la mañana del domingo, cuando al menos una persona ha muerto y otras trece han resultado heridas después de que el conductor árabe de un camión arrollara a varios peatones así como a un autobús, varios coches y una moto en una concurrida zona de Tel Aviv, según informa el diario israelí ‘Haaretz’.

Por otra parte, tres manifestantes han sido detenidos en el barrio de Isawiya, en Jerusalén Este, tras lanzar piedras contra las fuerzas de seguridad israelíes. Finalmente, la Policía israelí, con el apoyo de un helicóptero, consiguió dispersar a los manifestantes, sin que hubiera heridos, según el diario.

En otros sucesos, un policía ha resultado herido por el lanzamiento de un cóctel molotov contra un hospital en Hadassah y un joven israelí ha resultado herido en Jerusalén Este tras ser apedreado su coche.