La OTAN deja morir de hambre y de sed a 61 inmigrantes en medio del mar

inmigrantes-9-500.jpg

Un barco cargado con inmigrantes africanos con destino a la isla italiana de Lampedusa habría sido dejado a la deriva por soldados de la OTAN, quienes hicieron caso omiso a los gritos de ayuda, según informa el periódico inglés The Guardian. El diario cita como fuente a supervivientes de la embarcación. “Cada mañana al despertarnos encontrábamos nuevos cadáveres, que guardábamos 24 horas y finalmente lanzábamos por la borda”, ha relatado al diario británico Abu Kurke, uno de los supervivientes. “Durante los últimos días no sabíamos qué hacíamos… Todo el mundo estaba rezando o mueriendo”, ha explicado.

The Guardian explica que  72 mujeres, hombres y niños salieron de Trípoli, capital de Libia, pero terminaron a la deriva en el Mediterráneo durante 16 días. Sólo 11 sobrevivieron al viaje.

Abu Kurke, uno de los pocos que consiguieron llegar a la isla, relató que llamaron por radio constantemente en petición de ayuda e incluso lograron establecer contacto con otras naves, pero nadie les ayudó.

Según los testigos, un helicóptero les entregó botellas de agua y les dijo que mantuvieran su posición, pero nunca regresó. Todos los ocupantes de la embarcación, salvo 11 personas, murieron de hambre y sed en medio del mar.

El derecho marítimo internacional obliga a todos los buques, incluidas las unidades militares, a responder a las llamadas de socorro de embarcaciones cercanas para ofrecer ayuda donde sea posible. Los activistas pro derechos de los refugiados han exigido una investigación sobre las muertes, mientras que el ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, ha pedido regulaciones más estrictas de cooperación entre los buques comerciales y militares en el Mediterráneo en un esfuerzo para salvar vidas humanas.