La Agencia Tributaria no ve elementos para imputar a la infanta por fraude fiscal
El cajero del PP declara que Bárcenas le llegó a dar hasta ocho donativos en un día
Obama anuncia que los drones se limitarán a “una amenaza inminente”
El MI6 británico sobornó a militares para que España no entrará en la II Guerra Mundial
Barak Obama visitará este jueves la ‘zona cero’ en Nueva York, donde tiene previsto depositar una corona de flores en el lugar donde murieron más de 2.000 personas cuando terroristas de Al Qaeda hicieron estrellarse sendos aviones de pasajeros contra las torres, que después se derrumbaron, el 11 de septiembre de 2001. El mandatario estadounidense se reunirá también con familiares de las víctimas de esos atentados, informó la Casa Blanca. Sin embargo, no tiene previsto efectuar una alocución pública en estos actos.
Obama había invitado a acudir con él a su predecesor, George W. Bush, en lo que la Casa Blanca indicó que era una iniciativa “en el espíritu de unidad nacional” en torno a la muerte de Bin Laden, el hombre que ordenó esos atentados y el enemigo público número uno de Estados Unidos. Bush, no obstante, declinó asistir. “Agradece la invitación pero en su etapa post-presidencial ha optado por permanecer alejado de los focos”, indicó su portavoz, David Sherzer.
El domingo, Obama había telefoneado tanto a Bush como al expresidente Bill Clinton para informarles de la muerte de Bin Laden al ser alcanzado en la cabeza y el pecho en una operación protagonizada por comandos de elite estadounidenses en la residencia donde se ocultaba, en Abbottabad, en las cercanías de Islamabad.
Posibles filtraciones
El presidente estadounidense se desplaza a Nueva York un día después de decidir no hacer públicas las fotografías del cadáver de Bin Laden, al considerar que no se trata de “un trofeo” y la naturaleza truculenta de las imágenes podría incitar a una mayor violencia. Desde la operación que concluyó con la muerte de Bin Laden, realizada el pasado lunes en la localidad paquistaní de Abbottabad, los medios de comunicación han especulado sobre la posibilidad de que se hiciese pública una imagen de Bin Laden ya fallecido, con el objetivo de demostrar su muerte, pero no será así.
Lo que no descarta nadie es que finalmente se filtre alguna imagen. Y es que, son muchos los que ya habrían visto la foto del cuerpo sin vida de Bin Laden. Sin ir más lejos, hoy mismo la senadora republicana Kelly Ayotte ha declarado que ha visto una fotografía del cadáver y ha asegurado que vio la foto porque “otro senador” se la enseñó. Al ser preguntada por si el cadáver pertenecía a Bin Laden, Ayotte respondió: “En mi opinión, sí”.
El director de la CIA, Leon Panetta, adelantó el miércoles que las autoridades publicarían al menos una fotografía del fallecido, después de que grupos islamistas de Pakistán y Afganistán hayan puesto en duda la veracidad de la información proporcionada por Estados Unidos y de que Internet se haya convertido en vehículo de difusión de varias imágenes fraudulentas.
Sin embargo, Obama finalmente ha salido al paso de los rumores para aclarar, en una entrevista al programa de la CBS ’60 minutos’, que no hará públicas las imágenes. La cadena ha anunciado que publicará extractos de esta conversación a lo largo del miércoles.
El mandatario aparentemente no estaba convencido de hacer pública esta imagen, según fuentes consultadas por la cadena ABC. Entre los detractores de divulgarla estarían dos pesos pesados de su administración, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates.
Tanto Clinton como Gates temían que la publicación de la foto únicamente alimentase la venganza contra intereses norteamericanos, especialmente cuando el escepticismo en torno a la muerte de Bin Laden es reducido. El hecho de que una de las mujeres del líder de Al Qaeda que sobrevivió al operativo desarrollado en Abbottabad haya sido quien ha identificado el cadáver parece haber actuado como elemento disuasorio en este sentido.
“Los únicos escépticos son los extremistas y no se convencerían de todas formas por ninguna fotografía”, ha asegurado una fuente del Gobierno de Estados Unidos consultada por ABC. La fuente considera que la posibilidad de que la imagen se convierta en una excusa para nuevos ataques es “enorme”.
También se ha mostrado contrario a la publicación el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Rogers, porque entiende que “los riesgos superan a los beneficios”. “Las teorías conspirativas del mundo dirán que las fotos están retocadas, y hay un riesgo real de que su publicación sólo sirva para inflamar a la opinión pública en Oriente Próximo”, ha asegurado.
Rogers ha puesto un ejemplo: “Imagina cómo reaccionaría el pueblo estadounidense si Al Qaeda asesinase a uno de nuestros militares y pusiese las fotos de su cuerpo en Internet”. El líder republicano ha abogado por pasar página y ha recordado que Bin Laden está muerto y lo que toca es “seguir luchando hasta que Al Qaeda sea eliminada”.
Otro elemento que Washington estaba valorando para difundir la imagen era su propio contenido, “truculento” según ha explicado un periodista de la CBS que ha hablado con miembros de la Casa Blanca.
Según las versiones recabadas tanto por CBS como por la cadena británica Sky News, de las dos heridas de bala que presenta el cadáver –pecho y cara– la más cruda es la que se encuentra sobre su ojo izquierdo. El disparo supuestamente abrió la cabeza de Bin Laden y en la fotografía se apreciaría masa encefálica. Uno de los ojos, además, estaría fuera de su órbita.
Operación “legal y apropiada”
Por otro lado, el Fiscal General de EEUU, Eric Holder,ha defendido este miércoles como “legal y apropiada” la operación militar que acabó con la vida de Bin Laden ya que se trataba de “un comandante enemigo en el campo de batalla” y advirtió sobre posibles represalias de la red terrorista Al Qaeda.
Horas antes el principal asesor antiterrorista del presidente Obama, John Brennan, ha asegurado que Bin Laden solo se hubiera salvado “si hubiera estado desnudo” ya que así no hubiera supuesto ningún tipo de amenaza y las fuerzas hubieran estado convencidas de que “no tenía ningún explosivo o arma escondido en su cuerpo”.
Muchas son las voces que se alzan contra el procedimiento utilizado por las fuerzas militares estadounidenses y se preguntan si no hubiera sido preferible capturar vivo al líder de Al Qaeda y enjuiciarlo por sus numerosos crímenes. Al respecto, el director de la CIA, Leon Panetta, ha sido contundente al declarar que las órdenes de Obama exigían matar a Bin Laden, y no simplemente capturarle, precisando, eso sí, que se le podría haber detenido en caso de una rendición inequívoca.
“Si se hubiese rendido, o intentado rendir, creo que obviamente lo deberíamos haber aceptado, pero no había indicios de que Bin Laden fuese a rendirse, por lo que el asesinato fue totalmente apropiado”, agregó Holder en una audiencia ante el Senado de EEUU.
La CIA admite que usó la técnica de asfixia simulada
La información obtenida de los detenidos en las cárceles secretas de la CIA mediante la polémica técnica de asfixia simulada ayudó a trazar el plan que acabó con la vida de Osama Bin Laden, según ha reconocido el director de esa agencia, Leon Panetta. En una entrevista con la cadena de televisión NBC emitida la madrugada del miércoles, el alto funcionario subrayó que las claves que llevaron a los servicios de espionaje a hallar el escondite del líder de Al Qaeda procedieron de “muchas fuentes de información”, y no sólo de ésta.
“En este caso, las técnicas de interrogación coercitivas fueron empleadas contra algunos de estos detenidos. Y el debate sobre si podríamos haber obtenido la misma información a través de otros enfoques, creo que siempre va a ser una pregunta abierta”, indicó. Preguntado por si en esas “técnicas de interrogación coercitivas” se incluía la asfixia simulada, Panetta respondió: “correcto”.
El director de la CIA, que próximamente tomará el relevo a Robert Gates al frente del Departamento de Defensa, aclaró que las órdenes del presidente de EEUU, Barack Obama, en la operación exigían matar a Bin Laden, y no simplemente capturarle. ”Eso estaba claro. Pero también lo estaba, como parte de las reglas de la operación, que si él de pronto levantaba las manos y se ofrecía a ser capturado, entonces tendríamos la oportunidad, obviamente, de capturarlo. Pero esa oportunidad nunca se presentó”, explicó.