La OCDE rebaja el crecimiento esperado del PIB en 2011 al 0,9% mientras el Gobierno lo sitúa en un 1,3%

La organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) apunta que la economía española se está recuperando de forma lenta y en concreto prevé que el Producto Interior Bruto caiga un 0,2% en 2010, una décima menos de lo que espera el Gobierno, y que vuelva a crecer en 2011, aunque menos de lo que estima el Ejecutivo. Si el Ministerio que dirige Elena Salgado confía en un avance del 1,3%, la OCDE rebaja el crecimiento esperado al 0,9%. En este sentido, la OCDE espera que el desempleo siga siendo elevado. En su opinión, el PIB de España en el tercer trimestre registró un crecimiento nulo, debido a que el consumo privado se debilitó por la subida del IVA en julio, frente al crecimiento del 0,3% del PIB que registró en el segundo trimestre gracias al “vigoroso crecimiento del consumo privado”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha reclamado al Gobierno español que especifique algunas de las reducciones del gasto previstas para el año 2012 y ha recalcado que el Ejecutivo debería estar preparado para adoptar nuevas medidas en caso de que sean necesarias para alcanzar los objetivos de déficit previstos.

En su edición de noviembre de su informe ‘World Economic Outlook’, la OCDE insiste también en que la reforma de las pensiones es necesaria para situar las finanzas públicas españolas en una senda “sostenible” y reclama al Gobierno una mejora de la efectividad de los servicios públicos de empleo para poder recoger los beneficios de la reciente reforma del mercado laboral.

Sobre las proyecciones económicas que tiene para España, se mantienen las cifras que ya manejaba el pasado mayo. En concreto, prevé que el Producto Interior Bruto caiga un 0,2% en 2010, una décima menos de lo que espera el Gobierno, y que vuelva a crecer en 2011, aunque menos de lo que estima el Ejecutivo. Si el Ministerio que dirige Elena Salgado confía en un avance del 1,3%, la OCDE rebaja el crecimiento esperado al 0,9%. En 2012, el PIB crecerá un 1,8%, una reactivación que, junto a la reforma laboral, servirá para volver a crear empleo neto, según afirma el organismo.

Consolidación presupuestaria

Por otra parte, la OCDE señala que la consolidación presupuestaria puesta en marcha a todos los niveles gubernamentales está previsto que se traduzca en un descenso del déficit público hasta el 9,2% en 2010, el 6,3% en 2011, cifra que está ligeramente por encima del objetivo del Gobierno del 6%, y el 4,4% en 2012, que coincide con el estimado por el ejecutivo español.

La organización también reconoce que los resultados presupuestarios del país han mejorado en 2010 y que las medidas de estímulo han sido retiradas en su mayoría. Además, recuerda que las reformas fiscales, como la subida del IVA o el incremento del IRPF en algunas comunidades autónomas, entre otras, generarán ingresos por valor del 1,2% del PIB en 2010 y del 0,5% en 2011.

En este sentido, recuerda que el Gobierno central ha anunciado nuevas reducciones del consumo y el gasto en 2012, así como su intención de recortar el gasto de inversión en infraestructuras tanto como sea necesario, para alcanzar el objetivo de déficit del 4,4% del PIB. “Aunque el Gobierno anunciará las medidas específicas sólo en presupuestos futuros, se asume en las proyecciones que el objetivo de déficit público se alcanzará en 2012″, añade.

Acerca de la reforma de la legislación del mercado laboral aprobada en septiembre, y que incluye medidas para reducir los excesivos costes de despido así como reflejar mejor las condiciones de las empresas individuales en las negociaciones salariales, la OCDE cree que apoyará la creación de empleo en 2012.

Por último, subraya que la confianza de los inversores sigue en niveles “críticos” y advierte de que un nivel elevado de los diferenciales podría traducirse en un deterioro de los costes de financiación en el sector privado, especialmente cuando el Banco Central Europeo retire las medidas extraordinarias de liquidez. “Este riesgo pone de relieve la necesidad de lograr la consolidación fiscal y presiona para realizar reformas estructurales”, añade.