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El ritmo de expansión entre marzo y junio estuvo muy por debajo del incremento promedio del 4,4 por ciento en los seis meses anteriores.
Gran parte de la pérdida de ímpetu en el segundo trimestre se debió al déficit en el comercio exterior, según las cifras del gobierno.
El ritmo de crecimiento más lento lleva a que los empleadores sean renuentes a contratar más trabajadores y que mantengan la rienda corta en los precios para aumentar sus ventas.
La semana pasada el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo ante el Congreso que el banco central estadounidense está listo para aplicar más medidas de estímulo si la economía de EEUU “no sigue mejorando”.
La peor recesión en Estados Unidos desde la década de 1930 fue más profunda que lo calculado anteriormente y esto se refleja en bajones mayores del gasto de los consumidores y la vivienda, de acuerdo con las revisiones anuales de cifras que hace el Departamento de Comecio y que divulgó también hoy.
Desde que comenzó la recesión en el último trimestre de 2007 hasta el segundo trimestre de 2009 la mayor economía del mundo se contrajo un 4,1 por ciento. El cálculo anterior daba una contracción del 3,7 por ciento.
El gasto de los hogares disminuyó un 1,2 por ciento en 2009, el doble que lo calculado inicialmente, y la mayor caída desde 1942.
La confianza de los consumidores se desploma
La confianza de los consumidores en la evolución de la economía de Estados Unidos descendió con fuerza en julio respecto del mes anterior, según cálculos definitivos de la Universidad de Michigan difundidos hoy.
El índice de confianza que elabora esa entidad se situó a finales de este mes en 67,8 puntos, en línea con lo que se esperaba, aunque esa cifra representa un agudo descenso respecto de los 76 de junio, cuando alcanzó la cota más alta desde enero de 2008.
El índice final es algo más favorable de lo que apuntaron los cálculos preliminares que se hicieron públicos a mediados de mes, que lo situaban en 66,5 puntos.
Otro sondeo relativo a la confianza de los consumidores difundido esta semana y elaborado por The Conference Board reflejó también una actitud más pesimista en julio que en el mes anterior y mayor inquietud por la situación económica y del empleo.