Nº 1689 -  27 / XI / 2014 
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OPINIÓN

Zapatero y el Diccionario Marítimo

Fernando González Urbaneja
 

La insinuación de que Zapatero debe dejar paso a otro compañero socialista para encabezar un nuevo gobierno que convoque elecciones no interesa al partido socialista pero si al grupo catalán en el Congreso, primero a Durán Lleida y a Artur Mas que concretÓ su posición en unas declaraciones a La Vanguardia hechas desde la Plaza Mayor de Madrid.  

Artur Mas se inspira en el Diccionario Marítimo Español para concluir que Zapatero es “aquel que maniobra mal o no entiende la maniobra”.  Un diccionario del XIX para explicar las tribulaciones del Estatuto catalán culpando a Zapatero de algo que tiene algún responsable adicional. Mas dice que lleva dos años sin hablar con Zapatero y concluye que el presidente: “carece de crédito y no hay indicios de que pueda recuperarlo. Lo más sensato sería adelantar las elecciones. Zapatero está amortizado, debería ser sustituido por alguien del PSOE para luego ir a elecciones…”. 

La tesis del adelanto electoral anda rondando desde hace semanas en los aledaños de la política, especialmente en la periferia del Partido Popular y en la derecha impaciente, que no soporta ni un minuto más a Zapatero, al que tratan de convertir en responsable de todos los males.   

La propuesta de Artur Mas huele a táctica para alborotar a sus adversarios socialistas, aunque algún día pueden ser socios de gobierno. Si fuera en serio estaríamos ante un acontecimiento político como lo fue la retirada de apoyo de Pujol a Felipe González en 1996 que obligó a éste a adelantar las elecciones (y perderlas). Pero la comparación no es buena, como tampoco lo sería traer a cuenta la dimisión de Suárez en 1981 que abrió la puerta a la catástrofe de la UCD y a la abrumadora mayoría socialista en octubre de 1982. 

Artur Mas tras condenar a Zapatero cuidó la retaguardia al decir que no está dispuesto a apoyar una moción de censura de los populares, que para triunfar necesitaría más concursos que el catalán. De manera que estamos ante una subasta sin fecha para la que unos y otros ensayan apuestas. Artur Mas dice, muy seguro, que el Presupuesto del 2011 no obtendrá los votos necesarios, pero eso no significa ni que eso vaya a ocurrir, ni que Zapatero modifique el calendario electoral por ello. El diccionario Marítimo puede ser útil para lograr un titular llamativo y para hacer ruido, pero no tanto para la navegación política efectiva. 

Toda la política está pastosa, incierta; depende de la aritmética de votos y escaños que puede ser caprichosa, tal y como ha ocurrido en Gran Bretaña la semana pasada y en Renania Westfalia el domingo. Los liderazgos están debilitados en Europa, el que tiene una posición más cómoda es ¡Berlusconi!, lo cual quiere decir algo y poco bueno. 

El diccionario Marítimo le ha servido a Artur Mas para castigar a Zapatero, pero sin mayores consecuencias. La opinión de Convergencia es importante, pero no decisiva; al menos hasta después de las elecciones catalanas que pueden abrir otro capítulo en la política española.      

  fgu@apmadrid.es

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